Sábado 29 de marzo de 2008 | Publicado en la Edición impresa
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Cumbre de intelectuales en Rosario
Advierten sobre los riesgos del populismo en la región
Ex presidentes y políticos analizaron críticamente el presente de América latina

ROSARIO.- En los papeles, el panel en el que disertarían seis ex presidente de América latina lucía como el plato fuerte del seminario. Lo mismo el cierre, a cargo del liberal español José María Aznar. Pues ninguno de los dos actos defraudó a los cientos de asistentes que, en cada caso, se fueron con las manos coloradas de tanto aplaudir.

Vayamos por partes.

El programa que la Fundación Libertad preparó para celebrar los 20 años de su nacimiento incluyó, además de la presencia estelar del escritor peruano Mario Vargas Llosa, la presencia de Vicente Fox, Francisco Flores, Osvaldo Hurtado, Jorge Quiroga y Luis Lacalle, como panelistas. Eso fue ayer por la mañana.

Al anochecer, habló Aznar. Y, a su manera, ratificó una posición política: "retenciones".

El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, que era otro de los muy esperados aquí, finalmente se excusó y no vino.

Casi todas las intervenciones tuvieron a Hugo Chávez como centro de las críticas. Omnipresente, el líder venezolano recibió a la distancia duros conceptos. Quiroga, ex presidente de Bolivia, fue contundente al definir sus políticas y su personalidad: "Chávez es el dueño del control remoto, cuando alguien dice algo que no le gusta, va y cierra el canal".

Se sumó, así, a la crítica formulada en el panel anterior, cuyo tema central fue "Política, democracia y medios de comunicación", que integraron el periodista y escritor Alvaro Vargas Llosa, el diputado Francisco de Narváez, Marcel Garnier (presidente de la venezolana RCTV) y el ex secretario de Cooperación de España Miguel Angel Cortés. José Claudio Escribano fue el moderador.

Pero Quiroga se ocupó un poco más del presidente de Venezuela. "Chávez es el jefe de las FARC", soltó. Y pidió que la investigación sobre el disco rígido encontrado en la selva tras el asesinato del número dos de la organización guerrillera fuera hasta el fondo para poder dar con quién financia a ese grupo.


Argentina, sin menciones

Es cierto que las palabras populismo, tiranía, caudillismo y anacronismo sonaron muchas veces. También es cierto que los discursos contra el peligro que representan ciertos gobiernos en América latina incluyeron, además de a Chávez, a Evo Morales -de Bolivia-, a Rafael Correa -de Ecuador- y a Daniel Ortega -de Nicaragua-. Todos los visitantes se cuidaron expresamente de hablar de la Argentina y de su Gobierno.

El único que hizo una incipiente mención fue Flores, de El Salvador. Admitió que los cacerolazos que se produjeron luego del discurso de la presidenta Cristina Kirchner en medio del conflicto con el sector agropecuario habían llamado su atención. "Creo que fue una manifestación espontánea contra la insensibilidad, las fuerzas de choque [de los piqueteros K] y el tono de respuesta", dijo.

Fox, de México, había abierto el fuego. También acusó a Chávez de "estar en el enredo" de las FARC. Y se explayó sobre algunos aspectos cruciales para asegurar un buen futuro a la región, luego de diagnosticar que la pobreza y la mala educación son dos déficits graves: "Hay que forjar una clase media, aunque sea modesta. Propietaria y con oportunidades", dijo, y recomendó el desarrollo de la infraestructura con inversión conjunta pública y privada.

Lacalle, ex presidente uruguayo, habló del conflicto de las papeleras. Dijo que, "aunque pueda sonar poco simpático por lo que está pasando en la Argentina, llamo a respetar el derecho constitucional de circular libremente por las rutas y por los puentes".

Afuera, el día aparecía destemplado. No es que hiciera frío, pero la amenaza de lluvia estaba latente. La guardia policial se había reforzado por el incidente que había signado la tarde: el ataque al colectivo en que viajaba Vargas Llosa y otros disertantes (de lo que se informa por separado). Oían y caminaban por el hall, entre otros, Ricardo López Murphy, Patricia Bullrich, Eugenio Burzaco, Juan Carlos Blumberg, Bernardo Neustadt, Marcos Aguinis, Ignacio García Hamilton.

Cuando caía el sol sobre la vera del Paraná, llegó el turno de Aznar y de las conclusiones del seminario. "Es necesario tener ideas para detener la amenaza creciente del populismo, que estaba en extinción. América latina está en una encrucijada: el populismo revolucionario en su vertiente más alocada."

El ex jefe del gobierno español habló de la situación de Cuba y de la renuncia de Fidel Castro al gobierno y sostuvo, ante un auditorio que desbordaba, que "el retiro de un dictador no implica que se acabe un modelo de opresión".

Había llegado la hora del cierre. El presidente de la Fundación Libertad, Gerardo Bongiovanni, se veía distendido por primera vez en 48 horas. Sólo quedaba la comida final. Dijo que pensaba disfrutar. El dato no pudo ser comprobado, ya que ocurría en el momento en que se escribían estas líneas.

Por Alejandro Di Lázzaro
Enviado especial


Sin bienvenidas

* ROSARIO (De un enviado especial).- En la faz política local, el día había empezado con una declaración fuerte en contra de algunos invitados al seminario de la Fundación Libertad: el Concejo Deliberante de Rosario había declarado personas no gratas al escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner; al ex hombre fuerte del gobierno de George W. Bush para América latina, Roger Noriega, y al ex presidente de El Salvador Francisco Flores. Rosario tiene un gobierno socialista, ahora a cargo de Miguel Lifschitz y el socialismo tiene mayoría en el Poder Legislativo comunal.